Pero el truco era añadirle destellos. Contabas a la gente lo que tenías intención de hacer y la gente creía que eras capaz de hacerlo. Aquel viaje a caballo podría haberlo realizado cualquiera. Nadie lo había hecho. Todos seguían esperando a que se repararan los clacs.
La mente es nuestro primer y más directo punto de experiencia, y todo lo demás es inferencia remota.
La mente que crea los problemas es incapaz de encontrar una solución válida a esos mismos problemas.